Bajo la presión de los dos mirándome fijamente, saqué el bloque de "post-its" que como ya sabéis llevo siempre encima y un boli Bic negro que funcionó después de un par de bocanadas de aliento.
Queréis algo en particular o free-style? - pregunté con un poco de gracia para quitar tensión...- aunque mi pregunta era más bien de supervivencia, ya que parecía que mi destino dependiese de este dibujo.
Ellos no se rieron y dijeron al unísono: Dibuja y calla!
Piensa Cristian, me decía a mi mismo… cerré los ojos y me dije convencido : No soy Cristian, soy Don PatriCHio un pintor bohemio creador del “Street Cubism”, dicho esto en plan mantra, encaré el papel, y sin pensar demasiado empecé a dibujar un conjunto de figuras geométricas al azar que se iban uniendo como por arte de magia creando a un especie de caballero antiguo con una gran semejanza a Don Quijote.
Después de trazar el último semicírculo que cerraba el sombrero de mi caballero cubista, lo firmé y se lo di a la hechicera del agua y al brujo de la birra que miraban el papel cómo si yo fuese Picasso.
Martina sonrió y dijo: Parece Don Quijote, un caballero de los cuentos españoles…
Es verdad! me gusta - dijo el Rasta
Gracias Maestro - dije orgulloso de mi obra, aunque sorprendido de que vieran y conociesen a Don Quijote.
He tenido una idea! dijo la Hechicera, creo que puede funcionar...
Voy a por algo de comer y os lo cuento, vuelvo en 20 minutos.
En ese momento, bebí un trago de mi vaso de agua, olvidando que la última vez que bebí me había quemado , pero esta vez estaba bien fría - sonreí.
Me acerqué tímidamente al maestro, decidido a pedirle disculpas por haberle mentido sobre mi, pero antes de que pudiera decir una sola palabra el se adelantó:
Escucha PatriCHio (el nunca me llamó Cristian), me da igual si eres o no artista, no debía haberte traído hasta aquí sin contarte mi verdadera historia, los dos hemos mentido.
Si deseas volver a Ibiza, dímelo y sacaré tu billete después de comer.
Me había quedado sin palabras, era de verdad un Maestro, no porque nunca se equivocase, justamente por lo contrario, sabía admitir sus errores y disculparse en caso que fuese necesario y eso le honraba.
Después de una noche random y una mañana de señales, brujos, hechiceras y conspiraciones de mafias cerveceras controlando el mundo, yo ya sentía que Rastaman era como un amigo de toda la vida, y veía que ese sentimiento era recíproco.
No podía dejar a mi amigo tirado ahora - pensé - y aunque todo había sido muy inesperado, sentía algo por dentro que me decía que aún no era el momento de regresar a casa...
El Maestro me miraba esperando una respuesta, con la cara de que elija lo que elija, estará bien.
Sabes que Maestro? - le dije sonriendo
Sorprendido de la pregunta me contestó - qué?
Me caes bien, te pido disculpas por no asumir que soy un simple camarero y decirte que soy un artista. Pero quiero que sepas que pienso quedar a ayudarte a hacer cerveza o a sabotearla lo que sea para liberar a tus compatriotas de Grinder Plate.
Rastaman me miró emocionado, por el apoyo incondicional que le estaba mostrando en ese momento pese a la falta de rigurosidad de sus planes contra los malos.
Con los ojos brillando y emocionado dijo mirando a lo alto...
Tu no eres un camarero a partir de ahora serás Don Patrichio!
Artista Bohemio creador del Street Cubism ! Y caballero de honor de GPlate !!
Sonreí, los dos sonreímos, y después nos dimos un abrazo, como cuando haces las paces con un amigo con el que no te querrías haber enfadado.
Oficialmente, ya era Don PatriCHio, y me gustaba .