CAPITULO 12 - Misión 1 Don Patrichio a la fama



"LAS 5 MARAVILLAS DE DON PATICHIO"...

Ayer fue un día intenso, pero sabia que marcaba un antes y un después en mi vida. Una vez anotado el plan de la hechicera de la Toscana, decidí irme a dormir, así que me metí en mi hueco, e intenté descansar, entre conversaciones telefónicas, ronquidos y ruidos varios, pero algo pude dormir, ya que el cansancio pudo más que el ruido de la fauna que habia en esa habitación que parecía un establo donde se alojaba lo mas raro de la sociedad, incluidos nosotros un falso artista, un maestro cervecero y una hechicera.

El Maestro y Martina esperaban en el salón a que saliese, comentamos el plan del día.

Vosotros iréis dirección al centro - dijo Martina
PatriCHio no olvides el blog y el boli para ir dibujando, tu Rasta aprovecha para ver si consigues algo de información del enemigo entre tus fans del underground de tus viejos tiempos cuando pasabas tus noches de bar en bar como buen Irlandés.

Eso no lo vuelvas a repetir - dijo el Rasta muy serio

Me quede expectante al ver su cara. Parecía dolido.

Es cierto lo que dicen las malas lenguas en Toscana, tuve una época donde perdía el norte noche tras noche en los bares de la ciudad, embriagado de mi prestigio en garitos de mala muerte que adoraban mis recetas y me invitaban a todo tipo de substancias como si fuese un rockstar, las que yo aceptaba para olvidar que huí de mi tierra sin al menos intentar luchar, y así pasaba las noches, ciego entre canciones de violines y guitarras desafinadas.

Puedes llamarme borracho, pero no me vuelvas a llamar Irlandés.

Disculpa no era mi intención - dijo ella tímidamente

Se hizo un silencio..

Tranquila , igual estoy un poco susceptible, hace mucho que no venia a Dublin, y no tengo muy buenos recuerdos de las últimas veces en las que me vi en estas calles territorio de quienes me desterraron de mi hogar. Y con esto de la misión estoy algo nervioso, no me gustaría poneros en peligro ni a PatriCHio ni a ti.

Tranquilo todo saldrá bien - dije para dar apoyo moral a mi amigo

Claro que si! - me apoyó la hechicera.

Y mientras nosotros vamos al centro, tu dónde vas? Preguntó el maestro a Martina que nos dio nuestra tarea pero desconocíamos la suya.

Voy al cementerio a reclutar, necesitaremos la ayuda de más hechiceras para estropear tantos litros de veneno negro, refiriéndose a la cerveza de los Guinness. Nos vemos esta tarde chicos- cerró la puerta y se fué.

Vamos dijo el maestro. Lo seguí como iba haciendo des de que llegamos a este país. Parecía Pikachu detrás de Ash Ketchup

A dónde vamos ? Habrá café? - pregunté, ya que nos acabamos de despertar y lo primero de la mañana fue un breefing de la misión de los" ABeergers" en ayunas. Los super héroes Americanos mientras desayunan miran la tele y cuando sale el malo en las noticias dejan lo que están haciendo y se piran escopeteados a salvar el mundo.

El Maestro no contestó mis preguntas sólo me hizo un gesto diciendo que ya estábamos llegando, i así fué, llegamos a una cafetería llamada LA PAUSA, se llamaba así porque el dueño tradujo directamente en google al italiano “break time o the break”  y así lo colgó en el cartel y en los menús, y hasta en las tazas de café podías leer el grabado de las letras La Pausa.

Un americano, un doble espreso y una jarra de agua por favor - pidió el maestro

Nos sentamos fuera en la terraza, me lié un cigarro, y seguidamente me levanté a preguntarle a la camarera si podía fumar donde estábamos ubicados, su respuesta fue que debía salir a la acera de la calle, así que me vuelvo a sentar disgustado por no poder fumar mientras me tomaba el café.

A veces mejor pedir perdón que permiso - me dije

El Maestro me miró y me dijo sal a fumar y no pierdas el tiempo…

No podía relajarme ni un segundo, se habían tomado muy en serio esta lucha contra el mal mis dos nuevos compañeros.

Salí a fumar, di varias caladas, tiré el cigarro a medias y volví; saqué mi blog, y empecé a dibujar… Don Patrichio está en la casa ! - me dije a mi mismo para motivarme. Como la típica frase de raperos antes de entrar en acción. Esta vez fue más fácil, delante tenia una taza que mis ojos veían como dos medias lunas, perfecto para mi estilo geométrico. Añadí el nombre de la cafetería, una firma i Bang! El primer PatriCHio q llegaba a las calles! Me estaban gustando cada vez más mis dibujos de Street cubism, empezaba a creerme mi movida de artista bohemio.

Mientras yo había estado dibujando, oí al maestro hablando con el dueño del bar, le preguntaba como podíamos hacer para ir a visitar la fábrica de Guinness, el hombre le dio un flyer o pamfleto donde marcaba las horas en que la fabrica habría sus puertas a los visitantes y turistas.

El dueño le preguntó al Maestro que es lo que hacíamos por aquí? A lo que el contestó que estaba haciendo turismo cervecero con un amigo, un artista internacional, refiriéndose a mi. Dejando al dueño con una curiosidad sobre mi persona como si las simples palabras del Maestro le hubiesen hecho creer que yo era alguien importante.

Y cuál es su nombre ? preguntó el buen hombre

- Don Patrichio, artista de street cubism - contestó el Rasta-

Pagó, y yo dejé mi dibujo al lado de la taza de café para que lo encontrase el dueño al recoger la mesa, como me dijo el Maestro.

Me sentía muy alagado por los esfuerzos que hacía el maestro por lanzar mi carrera de artista, sé que lo hacía porque era parte del plan, pero había cierto cariño en su discurso propagandístico.

Al salir cogimos el autobús, para adentrarnos en el centro.

El rasta me obligó a sentarme al lado de una chica, de esas que no se despega del teléfono y publican cada segundo de su vida de forma que todo parece maravilloso, me hizo señas, para que me pusiera a dibujar,

Ahora ? -  pensé por dentro - acababa de hacer el dibujo para el del bar, y aunque me estaba gustando esto de pintar un poco , no estaba muy cómodo en el bus.

Antes de salir del “hotel” me prometí a mi mismo que mientras estuviéramos de misión no dudaría en las ordenes del maestro por raras que me pareciesen, no quería defraudarle otra vez.

Así que me dije, que pinto?, necesitaba motivación..

me di cuenta que la carcasa de su teléfono era de One Piece, al igual que una chapa que tenia en la mochila de un sombrero de paja rojo, como el libro que leía el niño en Es Birra justamente la noche que conocí al Maestro.

Entonces, sin pernsarlo más, empecé a invocar a Don Patrichio con unos trazos inseguros al principio que volvieron a ponerse en orden, mientras mi lienzo en un "post it" iba cogiendo forma, la chica de asiento de al lado empezó a grabar lo que estaba haciendo, pareciéndole original, después de distintos semicírculos, cuadrados, triángulos y poco más, acabé creando un pirata en un formato Street Cubish,  parecido a uno de la serie de One Piece.

La chica, freak de esos dibujos, se exaltó!

Que guapo tio! - dijo sin dejar de grabar y alabando mi dibujo, y continuó diciendo:

Es to’ retro, ya sabes tía vintage , como el estilo de antes pero que queda bien ahora también. - seguía grabando como si hablase con alguien, parece ser que estaba haciendo un “Live” de Instagram, es decir, mientras yo dibujaba; una cantidad de desconocidos sentados en sus sofás de sus casas podían ver mi falso arte y comentar en directo o poner corazones si les gustaba; mientras, ella explicaba como un artista random (Yo) se había puesto a dibujar a su lado en el bus.

El maestro asintió con la cabeza haciendo gesto de que le diese el dibujo a la chica…

Giré mi cabeza a la izquierda, había estado ignorándola todo este rato pese a saber que me grababa mientras dibujaba, me miró cortada pensando que le iba a decir que me molestaba que me grabase o que borrase el video si salía mi cara, pero simplemente le di el dibujo sin decir nada mas, sólo sonreí y dije es street cubish, pronto viajo a Paris a presentar mi nueva obra, y me levanté para bajar i continuar con mi camino.

Dije esa mentira de Paris, para hacerme el interesante, como había hecho el Rasta con el tipo del bar, cuando el maestro escuchó mi pequeño discurso, me guiñó el ojo, como diciendo buen trabajo.

La chica, no tardó en manifestar en sus redes sociales que un desconocido le había regalado un dibujo de Street Cubish cómo yo le anuncié, diciendo que era un artista famoso internacional.

No le dije mi nombre, pero como siempre dejé la firma de Don PatriCHio y ella no tardó en anunciar mi nombre a las redes sociales mientras continuábamos con el tour de mi promoción…